La única vez que amé fue en puntas de pie, sangrando. Tal vez este amor estaba destinado al fracaso porque comenzó con nosotros bailando un tango. Tal vez era eso lo que movía mis manos por tu cuerpo mientras te contaba una mentira. Tal vez eran los tres pasos hacia delante y los cinco en retroceso que este amor siempre fue una huida que no se cumplía. Tal vez era la indiferencia que fingíamos bailando la que nos hería. Tal vez coordinábamos tan bien que no había más remedio que acabar dentro de ti. Tal vez era el tango que es de a dos y no el amor que continuábamos bailando. Porque no sé si alguna vez sentiste conmigo que la vida entera era como un sol de primavera, tu esperanza y tu pasión. Yo solo recuerdo cuesta abajo, en la rodada, soñando con tiempos que no volverían. Así que dejé en silencio el tango con un corte en mis tobillos y todavía en el escenario, en puntas de pie, mientras te ibas, yo te amé.
#1
No hay comentarios:
Publicar un comentario