domingo, 22 de marzo de 2009

Pereza!


Pereza tiene carameloz y me vuelve loca y ni siquiera la quiero, pero es dulce sabor en mi boca y entre fiestas y medias volqué su sangre sobre mis piernas y se reía desparramada en la escalera y yo sobre ella, sus manos en mis caderas, bebimos detergente directo de la botella y su lengua, suave como canela, tentaba a mis dientes y sin pensarlo le mordía la oreja, mientras su pelo largo se amarraba a mis muñecas y como efecto secundario nuestras salivas eran transformadas con calma en desenfrenadas burbujas y de pronto un beso y me pierdo y me ahogas y quiero sentir a Pereza comerme la boca y es justo en el momento en que su ropa me estorba, que tomó mi cartera y mis zapatillas stereas me hacen caminar hasta la puerta, pero ella se me ha colado por la espalda horrorizando suavemente a mis mejillas sonrojadas y como soy asi, solo siendo cada vez que puedo al mes, me escapo y me escurro entre las calles y sus luces de neón y su gente de sábado y llegó justo a mi sitio favorito y después de un rato Pereza quiere jugar otra vez y tiramos para mojarnos con colores inventados y tomo el metro, directo a mentir otra vez.

PD: Sí, aún en mi política de no explicar nada.

domingo, 15 de marzo de 2009

Entrada Nº100!


Juró por el pájaro que va pasando por la casa de la esquina, caminando hacia Japón, que lo intente, muchas veces, una y otra vez y fracase tan estrepitosamente que la autosorpresa se me congelo y terminó esperando en mi refrigerador.
Es complicado reiniciar, tanto que aún estando en play, le pongo pausa y respiro profundo para continuar.
¿Aún me esperan con sus trajes bonitos para dar inicio a la fiesta?
Yo estoy cruzando el arco iris que vive sin colores en mi avión a control remoto dispuesta a llegar allí y los zapatos rosas se desisten a pisar el acelerador y mi cabeza sin autorización va pensando en lo mucho que queda por ordenar, hay tantas cosas por tirar, pero la nostalgia se acurruca y no se va y nos preguntamos todos, ¿cuánto le falta al invierno para llegar? ¿Y si también tiene miedo? ¿Acaso tampoco él logra acelerar? Uff -mis resoplidos afiebrados-.
Me paro en rojo, una nube se derrite y caen sus trozos moribundos justo sobre mis labios, save salado, instantaneamente mi cerebro aborta todas las revoluciones y sin saber donde se encuentra la luna, a él le hablo bajito: gracias por dejarme llenarte con mis garabatos a veces groseros y otras simplones, por llenar tus heridas del sabor imaginario a ella y por obligarte a romper tu verguenza, permitiendo que todos te lean.
Los mosquitos me hacen reír y debe ser la mezcla brillante de esta noche, pero una tranquilidad vólatil se acomoda en mi nariz y llego, estacionó mi avión y golpeó una puerta rosa eléctrico, ¿aún me esperaran con sus trajes bonitos para dar inicio a la fiesta?

PD1: Sin Excusas ni explicaciones.
PD2: Si fue a la fiesta, nos cuenta como lo paso.
PD3: Escuche la canción, si tiene a quien dedicarla, lo felicito.
PD4: Gracias.