
Entro como niña pequeña y me arreglo el pelo y el vestido para tirarme al suelo, afirmo con mis manos mi cara, juego con mis pies y miro a un costado, estoy pensando en que definitivamente era canela y tanto parecido al monte Sinaí. Cierro mis ojos un momento y me arrepiento, hoy no es martes y me niego a saludar a tus amantes y estafadores. Considero al fin que mejor buscar tu sonrisa en la luna y tu olor en mi closet y mejor me levanto, arreglando mi pelo y mi vestido otra vez....hay tanto que correr.
