Me quede toda la tarde mirando suspiros desvanecer desde su hocico de Rinoceronte en medio de un ataque de nostalgia masivo. Los días se han acabado de un momento a otro, antes de eso dejaron una nota en el refriguerador donde quedaron guardadas unas penas desérticas procedentes de una galaxia extraña, la nota dice que 0,1% de esos suspiros se llevan el 0,1% de un amor que arranca la vida y es tonto, pero entonces quise llorar y tape sus fosas nasales, no quiero que la vida se lleve nada, quiero que me devuelva los días tal como fueron, incluso si en alguna vez tuve que quedarme a ver la lluvia desde casa. ¿Para qué tienes un cuerno? Es mejor ser un pez y no respirar jamás, pero soy como sus mocos en mi mano y no sé nada.
sábado, 28 de abril de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
"Que tú y yo pasamos de bailar..."
Soy sincera aunque no sea lo correcto y aunque no lo sea contigo, tú que no existes más ahora. Soy drástica también y hago líneas de aquí al infinito, aguantando el aire y estornudando después verdades para mi que no pueden doler. Nunca más lo siento, pero perdoname hoy por soñar a veces que te sigo queriendo. Quisiera comprender las matemáticas, pero entiendo mucho mejor las cicatrices que se quedan en el suelo cada vez que tiembla. Alguna vez fuí algo de lo que aún ahora no me arrepiento, pero que ya no puedo ser más. Soy tonta y pesada y no soporto un montón de cosas y me gustaría vivir en la nubes, pero me duele adentro que queden tan lejos del mar. Sé que me parezco al frío, ¿debo pedir disculpas también? Sé que cuando me parezco al frío nunca he sido lluvia y que me cuelo muy dentro de mí misma y que no hubiese soportado que hicieses arco iris conmigo y también me dolío alguna vez. He vivido perdiendo el tiempo e intentando recuperarlo después, soy igual a todos y me cuesta ser igual a ellos. Cuando construiste una dimensión paralela en un ritmo en el que yo quedaba fuera, descubrí cicatriz que no se ven y desiertos que no eran cálidos.
Tú, que no existes más ahora, no pisarás 2046 y yo, que soy algo que no he sido antes, no tomaré un tren que es demasiado frío en diciembre.
Me gustan los rinocerontes aunque no los pueda dibujar y me gustan estas palabras imposibles de existir.
domingo, 15 de abril de 2012
Feliz cumpleaños Ámbar
Con Alex a veces peleamos un poco y después nos hacemos los buenos escondiéndonos bajo la cama a ver si encontramos monstruos a quién contarles cuentos, cuando él no se da cuenta yo le hago un cariño y cuando él finge molestarle sé que esta sonriendo, y tiene una sonrisa bonita de niño de invierno, de niño sin destino ni final, achinando sus ojitos de mar de sueño mientras mira hacia un costado algo que yo no alcance a crear, algo que va a estar siempre incompleto. Alex dice que yo tengo la culpa y es verdad. Una vez, en un día que no era mi cumpleaños, me regalo piedras para tenerlas siempre en mis bolsillos, cuando le pregunte si puede que hayan sido estrellas me dijo que no fuera tonta, que solo eran un peso, tan encantador que hasta le molestan mis besos en el cuello. Cuando la fiesta termino nos quedamos un rato solos en Jamaica adivinando nuestros pensamientos, él está preocupado por saber lo que comen los rinocerontes y si les gustará más el cariño con la derecha o con la izquierda, yo estoy guardando suspiros ajenos con piedras en mis bolsillos. Cuando Ámbar cree que ha sido suficiente de cumplir años llega para hablarle a Alex con las manos, a Ámbar lo hace verse alto eso de aprender a quedarse (o a irse un poco menos). Alex me dio un papel que cuenta que Nessi ha dicho que ya no quería ser un monstruo y trae escrito por él mismo la palabra "gracias", que Patrañas le ha dicho que la pecera se le hace grande a ratos y que no extraña nada el mar y a mi me da pena que me mienta pero me hacen feliz sus consuelos, el postdata da instrucciones y no necesito leerlo para doblarlo y guardarlo en un bolsillo y agrega que duerma un rato, que él también sabe de palabras.
viernes, 13 de abril de 2012
Perdón
Cada vez que truena pienso que si Dios es un Rinoceronte que vive en el cielo y que tiene ojos ciegos y una pena de amor y que vive atascado en un banco de arena, de arena de sueños, de arena de estrellas, de arena de miles de tiempo, y que sufre por intentar hacer existir a los unicornios y que quizás no y que tiene un reloj colgando en el pecho y un cuerno agrietado y que sueña con palabras que no conoce y que vomita galaxias y que guarda agujeros negros bajo la almohada, entonces lo perdono.
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