miércoles, 25 de abril de 2012

"Que tú y yo pasamos de bailar..."


Soy sincera aunque no sea lo correcto y aunque no lo sea contigo, tú que no existes más ahora. Soy drástica también y hago líneas de aquí al infinito, aguantando el aire y estornudando después verdades para mi que no pueden doler. Nunca más lo siento, pero perdoname hoy por soñar a veces que te sigo queriendo. Quisiera comprender las matemáticas, pero entiendo mucho mejor las cicatrices que se quedan en el suelo cada vez que tiembla. Alguna vez fuí algo de lo que aún ahora no me arrepiento, pero que ya no puedo ser más. Soy tonta y pesada y no soporto un montón de cosas y me gustaría vivir en la nubes, pero me duele adentro que queden tan lejos del mar. Sé que me parezco al frío, ¿debo pedir disculpas también? Sé que cuando me parezco al frío nunca he sido lluvia y que me cuelo muy dentro de mí misma y que no hubiese soportado que hicieses arco iris conmigo y también me dolío alguna vez. He vivido perdiendo el tiempo e intentando recuperarlo después, soy igual a todos y me cuesta ser igual a ellos. Cuando construiste una dimensión paralela en un ritmo en el que yo quedaba fuera, descubrí cicatriz que no se ven y desiertos que no eran cálidos. 
Tú, que no existes más ahora, no pisarás 2046 y yo, que soy algo que no he sido antes, no tomaré un tren que es demasiado frío en diciembre. 
Me gustan los rinocerontes aunque no los pueda dibujar y me gustan estas palabras imposibles de existir.

No hay comentarios: