Me quede toda la tarde mirando suspiros desvanecer desde su hocico de Rinoceronte en medio de un ataque de nostalgia masivo. Los días se han acabado de un momento a otro, antes de eso dejaron una nota en el refriguerador donde quedaron guardadas unas penas desérticas procedentes de una galaxia extraña, la nota dice que 0,1% de esos suspiros se llevan el 0,1% de un amor que arranca la vida y es tonto, pero entonces quise llorar y tape sus fosas nasales, no quiero que la vida se lleve nada, quiero que me devuelva los días tal como fueron, incluso si en alguna vez tuve que quedarme a ver la lluvia desde casa. ¿Para qué tienes un cuerno? Es mejor ser un pez y no respirar jamás, pero soy como sus mocos en mi mano y no sé nada.
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