sábado, 28 de abril de 2012

En estos días no sé escribir más que de mi


Me quede toda la tarde mirando suspiros desvanecer desde su hocico de Rinoceronte en medio de un ataque de nostalgia masivo. Los días se han acabado de un momento a otro, antes de eso dejaron una nota en el refriguerador donde quedaron guardadas unas penas desérticas procedentes de una galaxia extraña, la nota dice que 0,1% de esos suspiros se llevan el 0,1% de un amor que arranca la vida y es tonto, pero entonces quise llorar y tape sus fosas nasales, no quiero que la vida se lleve nada, quiero que me devuelva los días tal como fueron, incluso si en alguna vez tuve que quedarme a ver la lluvia desde casa. ¿Para qué tienes un cuerno? Es mejor ser un pez y no respirar jamás, pero soy como sus mocos en mi mano y no sé nada.

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