-Oh una madriguera - Dijo con sus labios hinchados y agregó: -Debe haber un conejo- El índice y el pulgar palpitando de emoción.
-Un conejo asesino, mutante y catastrófico - Él respondió y luego quiso comérsela a besos, incluyendo su lunar izquierdo.
Y el conejo huyo, porque Batman y Robin lo seguían.
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