Mi querido niño de las estrellas, tu pelo tiene el color del cielo y tu sonrisa la suave magia de ellas, quédate a respirar conmigo para siempre, a escuchar esas canciones que nadie entiende, a espantar con suspiros los vientos que traigan aromas del pasado. Naciste en julio para tener ojitos de invierno y un corazón de papel, naciste con una vida de lluvia y en una noche de deseos, naciste desde mi anhelo para ser el hilo que uniera los trocitos frágiles de mi corazón, naciste detenido en el tiempo, quiero irme contigo algún día y no volver. Sé que habitas el paréntesis del que escape, lo siento. Voy a regalarte una cajita con música de mar y vamos a pasarnos la noche susurrándonos anhelos con las olas golpeándonos los oídos y a dormirnos pidiendo cosas imposibles y a despertarnos sonriendo. Mi querido niño de las estrellas, no regreses con ellas, quédate un ratito más...
A Alex con amor.
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