Junté un poquito de tierra entre mis manos y la guardé durante años. Corrí tras la luna muchas noches y pasé otras tantas sin dormir. Un día encontré un par de nubes y las escondí. Creí que te amaba, pero mentí. Dejame intentar una última cosa y sembrar tierra en tus labios y dejar nubes sobre tu nariz. Es que tengo miedo de lo que no soy y de correr a lugares imaginarios siempre.
viernes, 28 de marzo de 2014
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