Un
rinoceronte de mar te trago, no hubo testigos, te habías ido hace
demasiado tiempo, cuando todavía había gente creyendo en ti. Imagino que
fue en un día de sol y que él espero a que te pudieses llevar un poco
de esa tierra en tus labios. Cuando lo entendí, recorrí el mundo
buscando que no hubieses dejado algo y luego cruce todas las geografías
fatales que junte en mi bolsillo y llegué a un sitio que se había vuelto
inmenso con tus suspiros. Lo único que quedo de tí fue vidrio en mi
garganta. Fuí feliz por ti.
#continuará
No hay comentarios:
Publicar un comentario