Me gustan los aviones, porque el principito se encontró con un aviador, porque volar en los cuentos es siempre sinónimo de soñar y cada que puedo los veo pasar y brillar en las noches y tan tontamente suelo pedirles un deseo, por si acaso, por si se cumple, y pienso que esos aviones van llenos de gente que tienen la mirada colmada de ilusiones, de sueños y de anhelos y a veces lo pienso dos veces y puedo ver sus rostros sonrientes por una huida inminente, porque la gente no va a nuevos lugares, solo huye de los lugares conocidos, porque a veces yo también creo que tras cruzar la frontera el aire se respira mejor, que los hombros se alivianan, que es una solución mágica, y me imagino a la gente en los aeropuertos y lo mucho que les pesa la vida en las horas de espera y dejo de ver sueños e ilusiones y veos pies que golpean angustiados y dedos que no paran de sudar...Yo quiero que les vaya bien, quiero que encuentren lo que no pueden encontrar, pero hoy es un día de pena, porque a mi me duele la lejanía, incluso cuando no es de mí, me duele la angustia de sus padres y amigos y del gato de la esquina y porque algún día yo también tomaré un avión pensando quedarse era demasiado díficil y mientras pido deseos cada que puedo, por si acaso, por si se cumple.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Aviones sobre el mar
Me gustan los aviones, porque el principito se encontró con un aviador, porque volar en los cuentos es siempre sinónimo de soñar y cada que puedo los veo pasar y brillar en las noches y tan tontamente suelo pedirles un deseo, por si acaso, por si se cumple, y pienso que esos aviones van llenos de gente que tienen la mirada colmada de ilusiones, de sueños y de anhelos y a veces lo pienso dos veces y puedo ver sus rostros sonrientes por una huida inminente, porque la gente no va a nuevos lugares, solo huye de los lugares conocidos, porque a veces yo también creo que tras cruzar la frontera el aire se respira mejor, que los hombros se alivianan, que es una solución mágica, y me imagino a la gente en los aeropuertos y lo mucho que les pesa la vida en las horas de espera y dejo de ver sueños e ilusiones y veos pies que golpean angustiados y dedos que no paran de sudar...Yo quiero que les vaya bien, quiero que encuentren lo que no pueden encontrar, pero hoy es un día de pena, porque a mi me duele la lejanía, incluso cuando no es de mí, me duele la angustia de sus padres y amigos y del gato de la esquina y porque algún día yo también tomaré un avión pensando quedarse era demasiado díficil y mientras pido deseos cada que puedo, por si acaso, por si se cumple.
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