domingo, 17 de enero de 2010

Ya no me das pena, señorita~


Todos mis pasos resonando en días nublados y además mis danzas con sonrisas tomada de tu mano, en blanco y negro desde el principio de esta historia cuando mi pie apretó el acelerador hasta las veces que puse pausa para caminar entre trigo a un lado de mi camino y del mar, desde días agitados consumiendo heroína hasta otros en que solo podíamos mirar el sol, de nuestros disparos y una ciudad sumergida en calor, desde mi propia lengua envenenada hasta un idioma lejano que nunca quise entender, desde una mariposa que aleteo en japón hasta mi vida que se mezclada con otras que no alcanzaron a asomar la nariz cuando sus cabezas rodaron mojadas de whisky y agua bendita, toda mi historia dibujada en Hong Kong y mi eterno amor a una chica añejada en una revista, toda nuestra travesía criminal quedo tapada con barro en el agujero de un árbol en el monte Sinaí, es la redención terrenal que me permite mantener el arma cargada en mi cartera...

~Guardas las caricias en el congelador~

1 comentario:

Ignacio Andrés Cobo dijo...

Saludos Nattu, que estes pasando un bonito verano ^^